El presidente por ley de la regional sampedrana de la Asociación Nacional de la Mediana y Pequeña Industria de Honduras, Anmpih, Alans Tito Valle, denunció ayer ante el Ministerio Público al presidente destituido José Fernández por presunta malversación de fondos.
Valle explicó que Fernández manejaba la Anmpih como si se tratase de un bien personal. “Por ocho años lo hizo así hasta que el tesorero actual comenzó a realizar las auditorías y lo descubrió. Entonces nos lo comunicó”, comentó Valle.
El microempresario añadió que la junta directiva llevó a un abogado que levantaría un acta notarial para llevar un orden legal.
“La auditoría refleja que José Fernández malversó fondos de los afiliados de la Anmpih”, aseveró.
Valle explicó que sólo en 2009 se afiliaron 300 personas que aportan una cantidad mensual de cien lempiras. Al año suman 1,200 y al final son 300 mil lempiras entre todos.
“De esos 300 mil que sumaron al final, a los afiliados no les prestaron ni un cinco y se gastaron sin justificación”, dijo.
Agregó que el dinero fue gastado en asuntos personales de José Fernández, en congresos que nunca se llevaron a cabo, gastos de operaciones y una revista.
Auditoría
Miguel Ángel Márquez, miembro de la junta de vigilancia de la Anmpih regional, precisó que la auditoría de las finanzas de la asociación fue realizada por un profesional colegiado de contaduría y que “se revisaron minuciosamente los documentos en que se certifican los ingresos de la asociación en el año 2009, que son los talonarios de recibos oficiales de la asociación, en los que se detectaron anomalías como recibos cobrados a comienzos de 2009 y depositados hasta varios meses después”, dijo Márquez.
El dirigente microempresarial reveló que la auditoría mostró un faltante en las cuentas bancarias de la asociación por 31,300 lempiras. “En primera instancia se le ha deducido responsabilidad al señor José Fernández por haber estado prácticamente involucrado en el manejo de los fondos”, dijo.
Márquez señaló que durante la administración de Fernández hubo manipulación de documentos que no le eran entregados al tesorero de la directiva para que hiciera los arqueos respectivos. “Hasta que el tesorero protestó y amenazó con llevar el asunto a la junta directiva le entregaron toda la documentación y fue de donde resultó el problema”.
Márquez añade que, cuando se constató el faltante en las cuentas de asociación, la junta pidió la renuncia de Fernández para posteriormente expulsarlo de la junta directiva.
El dirigente mencionó que el objetivo de las acciones iniciadas es “limpiar a la asociación de malos manejos para tener credibilidad ante la opinión pública y el Gobierno”.
Márquez concluyó citando el artículo 11, inciso E de los estatutos de la Anmpih, el cual, según Márquez, faculta a los directivos a expulsar a uno de sus miembros por “manejos inapropiados, tanto de fondos como de la administración de la Anmpih”.
Reacción
José Fernández, consultado sobre las acusaciones de desfalco presentadas por la junta directiva de Anmpih, reconoció que efectivamente existe un faltante en las cuentas de la asociación, confirmando la cantidad que la directiva dice que falta.
Sin embargo, asegura que ese dinero ya fue o será devuelto a la Anmpih en tiempo y forma. “He declarado públicamente que utilicé parte del dinero de la asociación sin pedir autorización, pero igualmente lo devolví, de modo que no debo nada”, adujo Fernández.
El dirigente indicó que inicialmente la junta directiva pretendía imputarle un monto faltante aún mayor que el conciliado, pero que él realizó una auditoría de comprobación, resultando en una corrección del faltante para ubicarlo en los 31,300 lempiras que ambas partes conciliaron.
Para demostrar que no tiene nada que ocultar, Fernández citó a los miembros de la junta directiva para que le presentasen formalmente las acusaciones de malversación junto con las pruebas, pero ninguno de ellos se hizo presente a la hora señalada para el encuentro.
Los involucrados en este caso dieron a conocer que la regional sampedrana de Anmpih maneja un presupuesto anual de alrededor de 350 mil lempiras, la mayoría de los cuales se utilizan para cubrir sus gastos operativos.
Sector mipymes
La situación económica actual ha perjudicado a casi todos los microempresarios, particularmente a aquellos cuyo giro involucra productos perecederos, como jugos de fruta, lácteos y otros alimentos.
aaSe calcula que, el año pasado, unas 500 microempresas se vieron obligadas a cerrar debido a la crisis, de las cuales, el 2% pertenece a la Anmpih.
El presente conflicto complica aún más la ya delicada situación del sector de las mipymes.
La microempresaria María House Cuéllar, también miembro de Anmpih, expresó que “esta situación nos afecta grandemente. Como pequeños y medianos empresarios, queremos que esto salga adelante y que no estemos en este conflicto porque el daño se lo hacen a los mismos microempresarios”.
Cuéllar animó a las partes a regirse por los estatutos de la asociación para la resolución de conflictos a fin de que lleguen a un pronto acuerdo que evite manchar aún más la imagen de las mipymes.







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