Personal de Control Tributario de la Municipalidad de El Progreso ejecuta una jornada de campo para detectar a más de 700 negocios, cuyos dueños no declararon el volumen de venta de 2009 y a la vez no tramitaron el permiso de operación de 2010.
Según la ley, ese tipo de trámites y pago se practica todos los años en enero; el comerciante que no lo hace es multado y corre el riesgo de que su negocio sea cerrado por las autoridades edilicias.
Marvin Padilla, jefe de Control Tributario de la comuna progreseña, manifestó que desde hace varios días siete grupos de empleados de esa dependencia visitan las empresas, tiendas, pulperías y otro tipo de negocios para verificar que tienen su permiso de operación.
Los casi cuatro mil propietarios de los establecimientos que cumplieron conforme a ley con ese requisito y otros tipos de cobros dejaron sólo en el mes pasado en las arcas municipales más de 20 millones de lempiras en impuestos.
Operativo
Padilla agregó que los comerciantes que no presenten su certificación para operar y recibo de pago que le garantiza que ya canceló será sancionado y corre el riesgo de que le cierren su negocio.
“En primer instancia estamos citándolos a esta oficina de Control Tributario. El fin de esto es darles una segunda oportunidad para que expliquen por qué no han cumplido con esos tributos y hacerles ver lo que reza la ley”
El funcionario explicó que la acción sólo es la primera etapa de un largo proceso que ha comenzado a desarrollar, pues ya agotada la parte administrativa procederán contra esos contribuyentes por la vía legal para recuperar los recursos que aún no ingresan a la tesorería municipal.
Pese a ello, la respuesta de la población ha sido mejor que en 2009. Hasta el momento en nuestro banco de datos tenemos un aproximado de cuatro mil establecimientos debidamente registrados y con todas sus obligaciones en regla. Esperamos que los restantes 700 se pongan al día para evitar acciones legales, apuntó.
José Ortega, director de la Policía Municipal, dijo que varios comerciantes de grandes y pequeños negocios ya fueron citados.
“Esperamos que éstos se pongan de acuerdo con las autoridades municipales y sigan operando con normalidad”.
Juan Ramos, propietario de una pulpería, manifestó que el año pasado le fue mal en el negocio y ha sido difícil poder lograr fondos para pagar y hacer los trámites correspondientes. Otros han comenzado a llegar para legalizar el funcionamiento de sus negocios.







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